Una familia de Luxemburgo compra el islote de s’Espalmador en Formentera por 18 millones

http://www.elmundo.es/baleares/2018/03/15/5aaabba1ca4741dd298b469e.html

La isla de s’Espalmador, a 150 metros al norte de Formentera, ha quitado el cartel de se vende. Una familia de Luxemburgo, cuya identidad no ha trascendido, acaba de comprar uno de los últimos paraísos privados de la costa balear por 18 millones de euros.

La isla tiene menos de tres kilómetros de largo por 800 metros de ancho, que forman una superficie de casi 1,5 kilómetros cuadrados. Aunque su costa es acantilada hay una cala al sur y otra más pequeña al noroeste, que en verano se convierte en el mayor fondeadero de yates de lujo del Mediterráneo.

La parte realmente privada se reduce en realidad a dos casas y una capilla. Una de ellas de 468 metros cuadrados, con doce dormitorios y ocho baños, entre otras estancias. La segunda, más modesta, cuenta con cuatro dormitorios entre otros múltiples habitáculos.

La familia de Bernardo Cinnamond James adquirió el islote en 1932 a un propietario local por 42.500 pesetas (unos 255 euros). Sus nietos Rosy y Norman empezaron pidiendo 33 millones, lo que según Forbes la convertía en una de las islas más caras del mundo.

A finales de 2015 la cosa bajó hasta los 24 millones, lo que podría considerarse un precio de mercado, ya que solo nueve años antes un banquero ruso había comprado el islote de sa Ferradura con su mansión por 22 millones de euros en la vecina Ibiza.

Aunque el territorio se encuentra protegida por numerosas figuras medioambientales, la principal razón de los propietarios para vender es que no pueden hacer frente a la presión turística ni a los atentados constantes que sufre contra el Medio Ambiente.

Su mayor atractivo incluso es una actividad prohibida: los baños de lodo popularizados en anuncios como el de Estrella Damm o películas como Lucía y el Sexo, y que se han dado personajes como Paris Hilton y personalidades como el príncipe Guillermo.

En la isla apenas existe control por parte de la administración más allá que sobre el papel. De hecho ni siquiera se pudo impedir que a mediados de agosto de 2016 desde barco se lanzara una bengala y provocara un incendio que a punto estuvo de reducirla a ceniza.

Aún así la única diputada de Formentera en el Parlament balear, la ecosoberanista de Gent per Formentera, Silvia Tur, añadió el lunes otro papel. Registró una propuesta para que el Govern balear se reúna con los nuevos propietarios y les informe sobre la normativa de protección. «Como la gran mayoría de los formenterenses, hubiera preferido que la administración hubiera llegado a un acuerdo para comprarla a través de fondos del Estado», dijo.

También que «es fundamental que los propietarios entiendan y conozcan de primera mano por parte del Govern, que es el responsable y que tiene las competencias sobre el islote, las actividades que se permiten y las que no».

El portavoz de la familia Cinnamond dijo ayer que los nuevos propietarios “la han adquirido para uso propio” y que, evidentemente después de gastarse ese dinero, “son plenamente conscientes de toda la normativa de protección que afecta a la isla”

La intención de los propietarios era que s’Espalmador pasara a manos de algún organismo público que garantizara su protección. De hecho la Ley 5/2005 de 26 de mayo para la conservación de los espacios de relevancia ambiental (LECO), así lo contempla: «La declaración de un espacio natural protegido supone la facultad de la administración competente para el ejercicio de los derechos de tanteo y retractoen las transmisiones onerosas de terrenos ubicados en su ámbito territorial».

Al gobierno local le parecía una buena idea pero el precio de salida era prácticamente su presupuesto anual. Al gobierno autonómico también le parecía un precio demasiado alto y trató de implicar al gobierno central y a la Unión Europea, pero dice que no obtuvo respuesta. ERC lo llevó al Senado pero el PP tumbó la iniciativa.

2018-03-22T12:45:05+00:00Sin categoría|